Estimada Hilda:
Junto con saludarte y orar a Dios por su bendición para contigo y tus seres queridos, quiero felicitarte por tu iniciativa de tener una página donde se muestre el sentido de los cantos en la Eucaristía, es por eso que te envío unas sugerencias que es necesario tener:
El
Gloria es un antíquísimo y venerable himno en la Iglesia, su origen se remonta probablemente en el s. II y III. Originariamente no fue compuesto para la misa, sino para la oración de la mañana, en la Eucaristía entró al celebrar la navidad y sólo cuando la celebración era presidida por el Obispo hasta que en siglo XI se encuentra en todas las fiestas y domingos. Tiene el texto tomado de Lucas 2, 14.
El
Salmoes de tradición judía, los cuales eran siempre cantados
La
Presentación de las ofrendas: puede también cantarse cantos al Espíritu Santo.
El
Santo: Coloca los textos bíblicos, porque debe contener siempre su base bíblica: Isaías 6, 3 "Santo, Santo, Santo es el Señor; llena está toda la tierra de su gloria" (texto paralelo apoc 4, 8); y Mateo 21, 9 "Hosanna al Hijo de David, ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!
Antífonas en plegarias eucarísticas: si se hacen tienen que ser netamente cristológicas y nada más y lás únicas autorizadas para hacerlo son las plegarias en misas con niños.
Silencio: es muy importante que después de la comunión promovamos el silencio, el cual debe recoger la gracia en la cual hemos participado, que es recibir el Cuerpo de Cristo para nuestra propia vida. y que los coros no tengan la tentación de rellenar todos los espacias, porque el silencio también es parte de la liturgia.
Se despide en Cristo y María Padre César