(Los cantos precedidos de *asterisco deberían respetar el texto del misal o del leccionario)
CANTO DE ENTRADA.
Acompaña la apertura de la celebración. Convida a la asamblea a entrar en la acción común y la dispone a la alabanza. la asamblea debe saber cantarlo bien, y debe ser lo suficientemente largo como para que dé la sensación de "estar haciendo algo juntos". Deber tener más carácter de himno y de marcha que de meditación.
Que sea un canto que dé el tono litúrgico del día: En los tiempos fuertes será muy claramente propio del tiempo. En el tiempo ordinario debe hacer referencia al tema del evangelio del día o se centrará en ideas de asamblea litúrgica, reunión en torno a Cristo, camino común... Debe durar desde la salida de los ministros, hasta su llegada a la sede.
La música y las palabras crean el ambiente espiritual propicio que ayuda a los participantes a entrar en comunión con el misterio del tiempo, del día o de la fiesta que se celebra. En una misa más festiva, acompaña el ingreso en procesión del sacerdote que preside y de los demás ministros y acólitos.
Puede ser un canto entonado por todos juntos, o un diálogo entre el coro y la asamblea.
SEDE: Asiento destacado desde el cual el obispo o sacerdote presiden una celebración.
ACTO PENITENCIAL.
Es el "canto del perdón", que nos ayuda a reconocernos pecadores y necesitados de la misericordia del Señor para celebrar y para vivir consecuentemente nuestra vida cristiana. "Señor, ten piedad; Cristo, ten piedad; Señor ten piedad", es el texto que aparece en el misal. Se puede musicalizar ese texto o bien componer otro. Si se compone uno nuevo, hay que cuidar el sentido del canto: es para pedir perdón por nuestros pecados, faltas, limitaciones, y confiar en el perdón y la fuerza que nos regala el Señor.
*GLORIA.
El "Gloria" cierra el acto penitencial. El texto del Misal: "Gloria a Dios en le cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor, etc...), es el que debería ser musicalizado. Lamentablemente existen aún pocas musicalizaciones buenas, o fáciles, o juveniles, por eso a menudo se reemplaza por otros cantos similares. Hay que estimular la creación de nuevas melodías para el "Gloria" del misal.
CANTO ANTES DE LA LITURGIA DE LA PALABRA.
En ciertas comunidades se abre paso la costumbre de iniciar la Liturgia de la Palabra con un canto especial, cuyo tema sea la Palabra de Dios, o nuestra apertura a ella. No es necesario, pero es bueno para ocasiones especiales.
*SALMO RESPONSORIAL.
Este salmo es el canto que centra la “Liturgia de la Palabra” ("lecturas") de la misa; es bueno no cambiarlo por otro canto. Durante el Salmo Responsorial todos oran con las palabras que la misma Escritura nos ha dejado para expresar la diversidad de los sentimientos de la fe. No se puede sustituir por ningún otro canto que no sea Palabra de Dios.
Es bueno, asimismo, aprender a cantarlo, hallarle música. Sale muy bien (y es conforme a una antigua tradición de la Iglesia) cuando las estrofas las canta un solista hombre o mujer, y la antífona toda la asamblea junta. Si no se cuenta con un salmo musicalizado, se pueden leer las estrofas y cantar una antífona adecuada (por ejemplo algún canto breve de Taizé).
LA PROFESIÒN DE FE
“El Credo” no es un himno para ser cantado, sino una afirmación para ser proclamada con juntamente con toda la asamblea
*ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO.
Aleluya significa "Alaben a Yahvé", y en la historia del cristianismo ha sido una aclamación pascual: ¡Alaben a Yahvé porque Jesucristo ha resucitado! La alegre aclamación del Aleluya antes del Evangelio, prepara a la escucha de la Palabra de Jesucristo y acompaña, en las misas festivas, la procesión del diácono o sacerdote que lo proclamará.
En las normas del Misal dice que de no cantarse, es mejor eliminarlo: ¡tan importante se considera cantarlo! El leccionario contiene, para cada Evangelio, un versículo propio que puede ser leído o cantado entre los Aleluya. En los cuarenta días de la Cuaresma no se canta el Aleluya, sino que se sustituye por otro canto breve de aclamación al Evangelio, pero que no contenga la palabra "aleluya". El Aleluya se vuelve a cantar solamente en la Pascua, para anunciar la resurrección de Cristo.
En algunas comunidades se canta también el Aleluya u otro canto breve al final de la lectura del Evangelio.
PRESENTACION DE LAS OFRENDAS.
Mientras se prepara el altar y se llevan a él los dones del pan y del vino, y las ofrendas de los fieles, la asamblea se dispone a acoger el don por excelencia: Cristo, que se ofrece a sí mismo al Padre. Él es quien se ofrece. Nosotros sólo presentamos al Padre nuestros dones. Se puede acompañar de un canto, sobre todo si hay procesión; en -misas más sencillas no es necesario cantar. Se puede interpretar música instrumental adecuada al momento.
****Es un momento de meditación. Es adecuado para el silencio o música de fondo.
* “SANTO”
El "Santo" es el único canto que en el misal se anuncia como canto: "Por eso, con los ángeles y los arcángeles te alabamos cantando....". Es bueno cantarlo siempre y no cambiar el hermoso texto bíblico de Isaías de su texto tradicional y uniéndola con la aclamación a Jesucristo al empezar su misterio pascual en la entrada a Jerusalén Se le pueden inventar diversas melodías. Es un canto vivo y alegre, una verdadera profesión de fe. La asamblea aclama a Dios con absoluta gratuidad, por su santidad,
ANTÍFONAS DURANTE LA PLEGARIA EUCARÍSTICA.
En muchas comunidades se interrumpe la Plegaria eucarística varias veces con antífonas breves. Es bueno que sean realmente breves y ojalá con textos que estén en armonía con la Plegaria eucarística. Sirven muchos de los cantos de Taizé, pero seria bueno componer nuevos.
*CORDERO DE DIOS.
Después del Padre Nuestro tienen lugar dos gestos que introducen a la comunión: el gesto de la paz y la fracción del pan. En muchos lugares se ha dado la desaparición práctica de este canto, siendo sustituido por los llamados "cantos de paz". Estos cantos, no están previstos en el Misal. Estos cantos han aparecido por el deseo de resaltar los aspectos de unión de la asamblea que la celebración supone. Además, en la mayoría de cantos de paz utilizados hay muy poca referencia cristiana directa (las letras dicen que estamos o debemos estar unidos, pero dicen muy poco que Jesucristo es el que realiza esta unión).
Mientras el sacerdote parte el pan y prepara el momento de la comunión, la asamblea confiesa el sentido del rito que está por celebrar tomando las palabras de Juan Bautista: Cristo es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Felices los que están invitados a comulgar de ese pan como un solo cuerpo.
El Cordero de Dios puede cantarse o recitarse. Si se canta es bueno considerar atentamente su duración, de modo que coincida con la acción del sacerdote.
CANTOS DE COMUNION.
La comunión es el rito cumbre de la eucaristía. Acompañarlo con música instrumental y cantos ayuda a vivirlo en el ambiente festivo, reflexivo y fraterno que lo caracteriza. Los cantos expresan la unidad de quienes se acercan al mismo altar y el gozo de participar en el anticipo del banquete del Reinado de Dios.
Los cantos pueden aludir a la comunión misma o a los motivos particulares de la eucaristía que se celebra o del tiempo litúrgico que se está viviendo. La función del coro es particularmente importante en estos cantos, ya que la asamblea está moviéndose para la comunión. Una vez finalizado el rito, se puede convidar a todos a cantar un canto meditativo, de acción de gracias. La comunión, sobre todo en misas diarias, puede ser un momento acompañado sólo de música instrumental. En cualquier caso, los cantos o la música de comunión son para acompañar la comunión de la asamblea, de modo que no es adecuado usar cantos demasiado movidos o con aplausos.
CANTO MEDITATIVO.
En muchas comunidades se usa cantar un canto meditativo, tranquilo, después de finalizado el rito de la comunión. Ayuda a dar valor a ese momento y a la oración personal que despierta el encuentro con Jesús.
CANTO FINAL.
Este canto no forma parte de la tradición de la Iglesia, pero es muy querido en las comunidades de nuestro continente, generalmente con un sentido mariano (dedicado a la Virgen María), de acción de gracias (por la liturgia vivida o por la vida) o de misión (ya que al salir de la misa volvemos a retomar nuestro compromiso por el Reino). Tiene sentido sólo si es un canto con la asamblea presente. El animador debe motivarla a permanecer en la iglesia. Si se está disolviendo, más vale acompañar el momento con música instrumental
miércoles, 27 de febrero de 2008
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4 comentarios:
Hola mi amor me parece fabuloso que estés haciendo aportes en lo que es liturgia qu ede vez en cuando a todos se nos va en collera.
Te amo.
Hola Hilda. Soy Marcos de Santiago y acabo de tomarme un descanso en la realización de mi tésis. Visité mis fotos y me percaté que habías escrito un comentario, a lo cual llegué a tu blog. Ahí me di cuenta que eres una cantante católica (¿de Valdivia?) carismástica, y me acordé en los temas que escuché por Youtube el inicio de mi caminar cristiano en la Renovación Carismática Católica a los 18 años, donde aprendí a tocar guitarra y apareció el interés de divulgar la palabra de Dios a través de la música, don que no sabía que tenía, y que poco a poco se fue revelando a través de mi voz y manos. Hoy recuerdo los encuentros y las reuniones de comunidad como la gran base de mi actual caminar, de hecho ahí nació la necesidad de realizar un cancionero para mi comunidad, evolucionar en la búsqueda de ideas y de información y llegar gracias a Dios y a la Web 2.0 a realizar un cancionero que este año potenciaré en todos sus ámbitos: http://cancionerocatolico.blogspot.com.
Bueno, gracias por tu espacio y continúa en el bello ministerio que estás siendo partícipe. Bello tu blog en contenidos (le cambiaría un poquito el diseño y el layout, pero es sólo mi opinión)... Saludos y bendiciones!!!
Am... Muy linda voz. Felicitaciones!!!
¿Tienes disponibilidad del disco en MP3?... tengo material que a lo mejor te podría interesar a ti o a tu novio... mi email se encuentra en mi blog. Saludos!!!
http://dirblogscatolicos.blogspot.com/
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